Recogemos en estas páginas pertenecientes al periodista malagueño Fernando González Mart en su libro …Y el balón rueda, aparecido en los primeros años cincuenta del pasado siglo, la esencia histórica del Colegio de Árbitros de Málaga. Todo un documento que hemos buscado con verdadero interés durante años porque en el mismo se recogen datos que desconocíamos y nombres de personas que nos precedieron en el tiempo y que merecen les dediquemos este modesto homenaje. A la memoria de ellos y de todos cuantos han vestido el uniforme arbitral en unos tiempos en que el VAR podía sonar a novela de Julio Verne, las tarjetas no existían y el balón del partido tenía que ser pesado en la Federación el día antes según obligaba el reglamento…  

 

LOS ARBITROS MALAGUEÑOS

Libro “Y el balón rueda…” del periodista malagueño Fernando González Mart

Merece ocuparse con algún detenimiento de lo referente al historial de los árbitros  malagueños, siempre tan entusiastas y deportistas. La primera organización arbitral que éxito en Málaga data, aproximadamente, del año 1924, en que se constituyó la llamada Junta Local de Árbitros formada por los grandes aficionados don Gastón Wens, don Juan Cuberta, don José Font y don Gabriel Requena , todos ellos antiguos jugadores y que habían dirigido algunos partidos. Esta junta, como su denominación indica, no gozaba de más carácter oficial que el de la localidad y ejerció su función, principalmente, en encuentros amistosos y en alguna que otra competición interior. De ellos, el más destacado fue el sr. Requena, quien en todas sus intervenciones mostro absoluto conocimiento de las Reglas del juego y magníficas condiciones de autoridad y energía, sin que esto menoscabe a los demás integrantes de la Junta, que también demostraron su eficacia y cuya labor es digna del mayor encomio, puesto que lo hacían sin interés de ningún género, hasta el punto que su equitación les ocasiono un gasto del que no pudieron resarcirse. Vestían una chaqueta o casaca de punto, blanca, con las vueltas azules, pantalón largo y botas alpargatas o zapatillas.

Ricardo de la Torre Martín

Constituido en Málaga un Subcomité federativo, obligado por el ingreso en la Federación Sur de varios equipos, independientes del Málaga y del Malagueño, ya que jugaban la segunda Categoría Regional (aún no había Liga), se creó, al propio tiempo, el Colegio de Árbitros ya afecto al Colegio Sur y con carácter oficial. Ingresaron en los entusiastas aficionados don Ángel G, Mediavilla, don Ignacio Sánchez, don Manuel S. Molina, don Manuel Lozano y don Antonio Monserrate, quienes empezaron a dirigir los partidos oficiales de las competencias organizadas por el referido Subcomité malagueño, Racing, Atlántida, Príncipe de Asturias, Alfonso XIII y otros. Poco después surgieron más clubs que engrosaron el número de los inscritos en ña federación, tales como el C.D. Perchel, Molinillo, Sporting Club, etc. Este último pertenecía al Colegio Salesiano, que construyó el popular Campo de Segalerva donde tanto se ha laborado por el futbol modesto, Con ello llegaron a formar parte del colegio dos nuevos colegiados; don Franklin Molina y don Ricardo de la Torre, ambos muy destacados en la historia de la organización arbitral malagueña, especialmente el segundo, que hoy ostenta la delegación del Colegio Andaluz y del que más adelante el lector podrá ver la gran labor realizada. Íbamos a olvidarnos del que también gozó de popularidad y que vistió la ribeteada chaquetilla, don José Bernils siempre atento al futbol malagueño desde todos los sectores.

Don Luís Vera bendice el Colegio de Árbitros de la calle San Telmo

De los citados, solo dos colegiados se desplazaron a nuestra capital para arbitrar partidos de la segunda categoría regional, fueron los Sres. Sánchez y Franklin Molina. Así fueron dirigiéndose las competiciones locales hasta llegar al paréntesis motivado por la guerra de liberación.

Transcurrido el periodo de la inactividad que obligo el desarrollo de aquella, en el año 1939 tuvo efecto la reorganización oficial del futbol en Málaga, y para ello se desplazaron  desde Sevilla los presidentes de la Federación Regional Sur y del Colegio de Árbitros, don Antonio Calderón y don Manuel Ocaña respectivamente, quienes después de varias gestiones determinaron nombrar delegado de las dichas organizaciones en Málaga a don Juan Sánchez Rueda expresidente del Málaga  F. C. y a don Ricardo de la Torre Martin, único arbitro con nombramiento oficial recalificado que existía en nuestra localidad , ya que otros señores dejaron de pertenecer al Colegio, unos por no encontrarse en condiciones físicas de actuar y otros por diversas causas.

Pepe Gallo

En esta situación, el Sr. De la Torre requirió la colaboración de don Manuel Fuentes y don José Gallo, antiguos jugadores del Málaga C.F.  y del Sporting Club, quienes acompañados de don Francisco de la Torre y don Carlos Navarrete constituyeron el nuevo colegio malagueño y empezaron a dirigir los partidos oficiales de los campeonatos organizados por la también renombrada Delegación Federativa. Tales encuentros se jugaban en el campo del Tabaco (como se le llamaba al terreno inmediato a la Fábrica de Fermentación de Huelin) y Segalerva y que disputaban los equipos de Molinillo, Montaña, Perchel, San Andrés, Europa, etc.

Carlos Ruíz Laurín

Acertadamente dirigida la Delegación del Colegio por Ricardo de la Torre, quien alternaba en aquella fecha su cargo de Delegado con las actividades de árbitro nacional, fue tomando incremente la plantilla de colegiados malagueños, reforzándola con el advenimiento a ella de don Carlos Ruiz Laurín, del Colegio Centro a la sazón destinado en nuestra ciudad.

Por unos exámenes convocados, fueron nuevos árbitros auxiliares los señores don Manuel Navarro, don Francisco Aragonés Cano, don Juan C. luna, don Miguel Aguilar, etc. Con tal plantilla, el Colegio de Málaga, bajo la dirección de Ricardo y con un fundamental espíritu de compañerismo y su mutua colaboración, fue ejemplo de capacidad orgánica como lo demuestra la creación de la Escuela de Árbitros , primera Delegación en España que la instituyo, en cuya escuela se desarrollaron cuantos problemas pueden presentársele a un árbitro , en el campo y fuera de él, y que ha servido de iniciativa para la creación de las que actualmente funcionan en el resto de los Colegios regionales.

Paco de la Torre

Las necesidades de las competiciones , por aquel entonces organizadas (temporadas 40-41,41-42), obligo a nueva convocatoria de ingreso, entrando a formar parte en el Colegio los señores Estades, Madrid ,Trascastro y Nadales, que vinieron a aumentar su número por las referidas temporadas y que  después cesaron en su actividad. Entre tanto, los Sres., De la Torre y Laurín se encontraban actuando en competiciones de carácter nacional, mientras que los Sres. Gallo, De la Torre y Fuentes dirigían partidos de la categoría regional y los partidos de responsabilidad en competiciones locales. Durante las temporadas  42-43,43-44, las actividades del Colegio fueron extraordinarias debido a las atenciones a cubrir , tales como la dirección de partidos de categoría nacional , regional y local, continuaban en aumento las de formación de nuevos árbitros , preparación para ascensos a superiores categorías, clases, ejercicios prácticos, etc.

Pero cuando culmino la importancia del Colegio fue en la siguiente temporada 44-45, en la que por haber obtenido categoría nacional los Sres. De la Torre, Fuentes y Gallo, el Colegio malagueño contaba con cinco de sus afiliados en la superior categoría y todos actuando en ella dirigiendo partidos de la tercera división de Liga.

Como galardón de la organización malagueña de árbitros, respecto a actividad arbitral propiamente dicha, debe tenerse en cuenta lo anteriormente expuesto, ya que es  caso único el que una Delegación Provincial, que no fuera cabeza de Colegio, tuviera cinco colegiados de tal categoría, a saber: De la Torre, Ruiz Laurín ,Fuentes y Gallo. Posteriormente vino a engrosar esta plantilla de árbitros de categoría nacional Navarro Portales, ascendido en dicha temporada.

De todos los citados, el que logro arbitrar en primera división fue el señor Laurín, pues siendo trasladado nuevamente a Madrid; y vuelto al colegio castellano, le fue fácil conseguir el ideal soñado por todos y con nota agradable de que sus actuaciones por los campos españoles fueron buenas. Los Sres. De la Torre (Ricardo y Francisco) llegaron a arbitrar en segunda división, peor vino entonces la decisión de Ricardo de retirarse del arbitraje activo, tomada en Sevilla después de arbitrar un partido entre Sevilla y Granada para la Copa Federación.

Paco de la Torre recibe una distinción en una comida del Colegio de Árbitros

Paco siguió en la brecha, logrando arbitrar con bastante acierto en cuantos partidos actuaba hasta el punto de encontrarse en este colegio una felicitación del Comité Central por su actuación en Madrid  en el encuentro entre Plus Ultra-Salamanca, que termino con empate a dos. Por consiguiente, ha sido el colegiado malagueño que primeramente actuó en la capital de España. Luego se retiró por deberes profesionales.

De todos, el que continuaba en activo es el conocidísimo Pepe Gallo, quien aún perdida la categoría por la razón de edad, volvió a situación activa al disponer el Comité Central ampliar aquella.

Las ocupaciones personales de los hermanos De la Torre les obligaron a dejar de ser árbitros activos, lamentable en extremo, especialmente en el caso de Paco, como cariñosamente se le conoce en el mundillo  deportivo, puesto que en la situación e que se encontraba pudo llegar a tener Málaga un árbitro de Primera División. Actualmente el Colegio de Málaga  está constituido por los Sres. De la Torre (Ricardo y francisco), -excedentes- Gallo (nacional), Aguilar, Sánchez Bravo, Jurado, Pareja y Maiz (regionales); Gallardo, Martínez  Mengual (Nelson y Mario), doña Merino, Delgado, Gallegos, Rosado, Paniagua, Gallardo Robles y Navarrete (auxiliares).Mas cuatro auxiliares de la Subdelegación de Antequera y otros cuatro en Ronda y Vélez  Málaga.

El comité directivo, presidido por Ricardo de la Torre, está integrado por Paco de la Torre  y Pepe Gallo, con una eficaz ayuda y colaboración desinteresada del secretario, don Pedro Coronado Zaragoza, que realiza una extraordinaria labor al frente de la Secretaria.

El orgullo máximo del colegio estriba en el galardón meritísimo aportado por su delegado al ostentar el título de ARBITRO DE MERITO NACIONAL, primero otorgado al colegio Andaluz y que determina la personalidad en el ámbito nacional de Ricardo de la Torre, aparte el reconocimiento por el máximo organismo arbitral-Comité Central de Árbitros- de la labor por el desarrollada durante el trascurso de quince años al servicio de la organización.

Antonio Maíz Viñals, árbitro de Marbella afecto al colegio de Málaga. Era médico y ejercía como tal al pie de Sierra Blanca hasta bien entrados los años setenta. Su hijo, Antonio Maíz Martín, le siguió los pasos en la carrera de medicina pero no en la de árbitro.

Otro de los motivos de satisfacción para este organismo de verdaderos deportistas consiste en la felicitación de todos los Colegios Regionales que obra en sus archivos, por la labor callada desinteresada y eficaz en su favor en nuestra querida Málaga, por las atenciones que siempre tuvieron con todos los colegiados que actuaron  pasaron por nuestra capital, labor que ha tenido como premio el que el nombre de Málaga  haya sido colocado por el cuerpo arbitral en el más alto lugar. Y como capacidad de actividades propiamente dichas para no cansar con una estadística amplia y compleja, podemos decir al lector que el número de actuaciones de los colegiados malagueños, contadas a partir del año 1939, fecha de su reorganización, a la actualidad, pasan de las 2000. Esto es, dicho así, grandes rasgos, el historial del Colegio de Árbitros malagueño, cuyos méritos tan alto han puesto el pabellón deportivo de Málaga en este aspecto.